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En los primeros 7 años de vida los niños y niñas aprenden a conocer su cuerpo y el mundo que los rodea, a moverse de forma eficaz y a desarrollar sus habilidades perfeccionándolas en destrezas paulatinamente.
Las funciones de integración sensorial se desarrollan en un orden natural y cada niño sigue la misma secuencia. Algunos niños tiendes a ir más rápido y otros más lento, pero todos recorren básicamente el mismo camino. Aquellos que se desvían considerablemente de la secuencia típica, son los que más adelante tendrán dificultades en algunos aspectos de su vida que pueden ser desde llevar un suéter de croché o estacionar un vehículo.
Existen principios básicos en el desarrollo infantil, y sin lugar a dudas el más básico seguramente sería la ORGANIZACIÓN. Seguidamente podemos considerar el IMPULSO INTERIOR y por último los BLOQUES DE CONSTRUCCIÓN. 

 

  1. ORGANIZACIÓN POR MEDIO DE RESPUESTAS ADAPTATIVAS:
    En los primeros años de vida se da el proceso de organización de sensaciones en el sistema nervioso.
    Un bebé recién nacido puede ver, escuchar y sentir su cuerpo, pero no puede organizar bien las sensaciones, por lo que la mayoría de éstas no le significan gran cosa. A media que el niño crece y experimenta sensaciones, aprende gradualmente a organizarlas en su cerebro y describe lo que significan, enfoca su atención en algunas e ignora otras, perfecciona sus movimiento inicialmente toscos e incoordinados ejecutándolos de forma cada vez más precisa, alcanza la difícil función del habla, controla mejor sus emociones y va adquiriendo tiempos más prolongados de atención.
    La mayor organización sensoriomotriz ocurre durante una respuesta adaptativa a una sensación. Cada respuesta adaptativa nos lleva a una mayor integración de las sensaciones que surgen al tener esa respuesta. Una respuesta adaptativa bien organizada deja al cerebro en un estado de mayor organización. 
     
  2. IMPULSO INTERNO:
    Dentro de cada niño existe un fuerte impulso interior para desarrollar la integración sensorial. No es necesario decirle como debe gatear, levantarse o caminar; naturalmente los seres humanos estamos codificados para alcanzar esos hitos en el desarrollo. Poco a poco los niños intentan llevar a cabo una acción, que inicialmente será complicado, hasta que lo logran. Sin este impulso interior, no existiría el desarrollo. 
     
  3. BLOQUES DE CONSTRUCCIÓN:
    En la secuencia del desarrollo, los niños utilizan cada actividad alcanzada para crear “bloques de construcción”, que serán la base de acciones cada vez más complejas y maduras. Cada función alcanzada da paso a otras más elaboradas. Por repetición de acciones los niños dominan el aspecto sensorial y motor de cada acción, hasta utilizar dicha acción en otra más estructurada, por ejemplo: sentir las extremidades promueve el movimiento de las mismas a voluntad, lo que llevará a lograr cruzar la línea media del cuerpo y así tomar un objeto con ambas manos y llevarlo a la boca posteriormente. 

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